Esta mañana mi amigo Alberto me ha llamado y me ha dicho Juan, dentro de 5 minutos te paso a buscar. No me ha extrañado esa llamada y ya sabía lo que pasaba, mi amigo ya tenía coche.
El coche en cuestión es un Subaru Impreza de 220 caballos y tracción integral modelo año 99 de la época en la que el Subaru Impreza era campeón mundial de Rallyes de la mano de Colin McRae. Ninguno de los modelos posteriores del mismo coche tienen su encanto.
Como se puede suponer, conseguir este coche no es tarea fácil y lo cierto es que mi amigo lleva 2 años buscándolo, sin prisa, sin precipitarse pero sin parar de buscar y al final ha llegado. Han salido otras oportunidades, pero cuando el coche no tenía muchos kilómetros había tenido golpe o no era de fiar el vendedor. Él lo quería comprar en perfecto estado, mas difícil todavía.
Durante este tiempo he de ser sincero al admitir que todos dudábamos de que algún día consiguiera tener el coche y ha sido objeto de numerosas bromas del tipo ¿Cuándo vas a venir a Zaragoza? Cuando tenga el Subaru Vale, yo llevaré a mis nietos.
Hoy nos toca callar a todos y ser conscientes del valor de la constancia y de lo importante que es seguir hacia delante y luchar por lo que quieres, por mucho que te digan, por mucho que te cuestionen, por mucho que se rían los demás
nada importa, sólo conseguir tu objetivo y cuando lo consigues te das cuenta de que todo ha merecido la pena.
Alberto nos ha dado hoy una lección importante porque es realmente de admirar todo lo que ha hecho y aguantado hasta llegar a este día.
¡¡ ENHORABUENA ALBERTO !! Nadie se merece este coche tanto como tú.