Skip Navigation.

Mirror mode

Publicado el 1 de Marzo de 2006 a las 23:27

Ocurre que a veces adoptamos una serie de comportamientos ante determinadas circunstancias de forma totalmente inconsciente y tal vez si fuéramos conscientes de que estamos reaccionando de una manera determinada provocada por un hecho concreto, podríamos obtener mejores resultados.

Y quiero hablar para poner un ejemplo sobre este hecho de 2 posturas que he venido a bautizar como “mirror mode” y “transparent mode” (modo espejo y modo transparente).

El que me gusta es el “transparent mode”. Este se produce cuando nos reunimos con una persona de confianza que se “abre” a nosotros contándonos sus problemas, pensamientos, proyectos… Nosotros solemos responder a este tipo de actitud volviéndonos “transparentes” hacia la otra persona y ofreciendo nuestro sincero punto de vista y consejo acerca de los temas sobre los que gira la conversación y desconectamos de todo lo demás. En este caso solemos decir que hemos “conectado” con la otra persona.

El “mirror mode” no me gusta, pero he de reconocer que es divertido en determinadas circunstancias ya que puede darnos la sensación de estar actuando, y es que el “mirror mode” consiste en eso precisamente, en adoptar la misma postura que está tomando el interlocutor.

El “mirror mode” puede venir provocado por la percepción de falta de sinceridad de la otra persona, que en el momento de ser percibidos producen esta reacción de defensa.

Un ejemplo de conversación en el que se activa el “mirror mode”.

Entrevista de trabajo.

Entrevistador: Señor García, tras valorar los perfiles de todos los candidatos que hemos entrevistado para el puesto vacante le hemos citado a usted para exponerle nuestras conclusiones. En primer lugar informarle de que su perfil nos interesa, nos interesó desde el principio, pero para ser sincero he de decirle que hay otros candidatos mejor titulados que usted y con mayor experiencia en el sector, sin embargo nos gustó su actitud y estamos dispuestos a arriesgarnos y contratarle, pero por desgracia el departamento de personal no nos ha aprobado la expectativa salarial que usted nos presentó y tras mucho negociar, podemos ofrecerle esta cantidad: XX.XXX. Sobre esta cantidad he de mencionarle que anualmente y en función de rendimientos solemos realizar una revisión de salario.

[ El entrevistado se da cuenta de la que lo que están intentando es que acepte le puesto por los 4 Euros que le ofrecen y además darles las gracias y luego a soñar todo el año con el aumento que recibirá algún día. Tras darse cuenta opta por el mismo juego del farol. ]

Entrevistado(activando el “mirror mode”): He de agradecerles enormemente que hayan tenido en consideración mi perfil para este puesto de trabajo en una empresa tan importante como la suya, desde que vi la oferta quise ser aceptado para este puesto pero para ser sincero he de decirle que he estado en varios procesos de selección simultáneamente aparte de este y hay otras empresas interesadas en mi perfil que no tienen ningún tipo de problema con su departamento de personal a la hora de fijar el sueldo de sus trabajadores. No dudo de su palabra en la revisión de salario anual mencionada, pero la diferencia entre el sueldo que yo mencioné y el que usted me propone solamente es de X.XXX Euros y dicha cantidad anual para una empresa como esta no creo que sea ningún problema. Tenga en cuenta que una pequeña diferencia de rendimiento entre un profesional y otro acarreada durante todo un año puede llegar a amortizar con creces esa cantidad. Estoy de acuerdo en que habrá candidatos mejor titulados y con mas experiencia para el puesto que yo, siempre los habrá, pero no quiere decir que vayan a ser mas productivos.

Con estos ejemplos no quiero decir que con los amigos hay que activar el “transparent mode” y en las entrevistas de trabajo el “mirror mode”, porque puede ser totalmente al contrario y además hay miles de actitudes intermedias entre ambas.

Simplemente sugiero ser conscientes de cuando adoptamos una u otra postura.

Mirror
Image Source: flickr

Dándole vueltas al tema

Publicado el 23 de Febrero de 2006 a las 10:36

A veces, nos ponemos a darle vueltas y vueltas a un tema y acabamos metiéndonos en un lío increible nosotros mismos simplemente por el hecho de habenos obsesionado con un tema por el que seguramente no merecía la pena pensar tanto.

Esto es lo que le ha pasado en esta caricatura al bueno de Cutllas(Cutllas es el personaje que aparece en las caricaturas del diario gratuito “20 minutos”):

En la primera viñeta Cutllas se pone a pensar sobre un tema, no pasa nada, hay que meditar las cosas para decidir qué hacer.

La segunda viñeta tampoco es crítica, pero a Cutllas ya le están empezando a pesar los temas que tiene en la cabeza.

En la tercera viñeta cutllas ya no tiene cabeza para pensar en otra cosa que no sea eso a lo que tantas vueltas le está dando. Ya no puede pensar en nada mas. Esta situación ya no es buena.

En la cuarta viñeta cutllas ya ni siquiera es persona y no sólo no puede pensar en nada, sino que no puede hacer nada, su cabeza y su cuerpo están únicamente centrados en un asunto y no pueden dedicarse a nada mas. ¿Sirve de algo? No, pero es así. Esto es muy malo.

Nuestro amigo Cutllas no estaría en este lío si en vez de haber pasado a la segunda viñeta se hubiera ido a buscar a alguien con quien hablar en lugar de seguir pensando, o se hubiera dedicada a hacer otra cosa.

Sólo usamos el 10% del cerebro

Publicado el 21 de Febrero de 2006 a las 11:03

Si esta afirmación fuera cierta significaría que si me dispararan en la cabeza con una pistola tendría un 90% de posibilidades de que no me pasara nada, ya que si sólo utilizamos el 10% del cerebro…

La realidad es bien distinta, con pequños traumatismos sufridos en la cabeza ya corren peligros algunas de nuestras funciones.

Resulta que la tan extendida afirmación de que sólo utilizamos el 10% del cerebro no es cierta, lo que pasa es que cada parte del cerebro se encarga de una función, y por lo tanto no funciona todo el cerebro al mismo tiempo.

La visión es el proceso mas complejo para el cerebro y también el mas pesado, porque tiene que estar realizándola todo el día, de ahí que forzar la vista para leer o estar delante del ordenador pueda producir dolor de cabeza.

Hace relativamente poco descubrieron las zonas del cerebro encargadas de procesar los nombres y los verbos, por lo que parece ser que la parte del cerebro que que procesa los mismos, es independiente de la que se encarga del lenguaje.

Podemos estar delante del ordenador leyendo, programando, escribiendo… y a la vez pensando en lo que hacemos el fín de semana y hasta escuchando lo que dicen nuestros compañeros de trabajo, todo ello sin dejar de “ver”, y ver una pantalla de ordenador supone un esfuerzo superior que ver simplemente nuestro entorno. ¿Hacemos todo eso con un 10% del cerebro?

¿De donde viene este mito entonces?

“Esta afirmación pudo iniciarse con una mala cita de Albert Einstein o la mal interpretación del trabajo de Pierre Flourens en el siglo XIX. Es probable que William James haya escrito, en 1908: “Sólo aprovechamos una pequeña parte de nuestros recursos mentales y físicos” (tomado de The Energies of Men, p. 12). Tal vez fue el trabajo de Karl Lashley en las décadas de 1920 y 1930, el que lo inició. Lashley removió amplias zonas de la corteza cerebral en ratas y encontró que aún podían reaprender tareas específicas.”

Creo que nuestro cerebro es “algo” diferente al de las ratas y lo que no se menciona son las tareas que esas ratas ya no podían realizar.

Yo me siento aliviado al desubrir que usamos todo el cerebro, ya que me gusta aprovechar lo que tengo y creo que tendré que estimular mi “gyrus fusiforme anterior izquierdo”, soy fatal con los nombres :o)

Tiempo en estos tiempos

Publicado el 17 de Febrero de 2006 a las 11:56

Un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planear una invasión, despiezar un cerdo, ensamblar una barca, diseñar un edificio, escribir un soneto, hacer un balance, levantar una pared, expresarse en otro idioma, remendar un hueso roto, confortar a un moribundo, obedecer órdenes, dar órdenes, cooperar, actuar en solitario, resolver ecuaciones, analizar un nuevo problema, esparcir estiercol, manejar un ordenador, cocinar una comida sabrosa, sufrir con entereza y luchar eficientemente.

La especialización es para los insectos.

Robert A. Heinlein (Tiempo para Amar)
Via Microsiervos

Seguramente haya tantos argumentos en favor como en contra de esta afirmación y mientras que algunos la apoyen, otros pensarán que es mejor especializarse en algo, centrarse en algo. Pero seguramente por mucho que intentemos especializarnos en algo no llegaremos a ser meros aprendices debido a la brevedad de nuestra existencia en esta vida.

Esta semana he estado haciendo muchas cosas y muy diversas. No he tenido tiempo para escribir mucho por aquí y hoy tenía que hacerlo y recordé esta cita que leí hace unos días.

Mañana no me tocará la lotería.

Publicado el 21 de Diciembre de 2005 a las 20:02

Hoy me siento clarividente y vaticino que “mañana no me tocará la lotería” :o)

¿Por que? Pues porque aparte de que sólo llevo un décimo, el de la empresa, no creo que me vaya a tocar la lotería ni mañana ni nunca.

No, no es que sea pesimista, simplemente me guío por tal y como ha transcurrido mi vida hasta ahora, en la que todo lo que he conseguido ha sido a base de luchar a brazo partido.

Por eso no sólo no vivo esperando a que me toque la lotería, sino que vivo con el convencimiento de que nunca me tocará. Si me toca, sabré que hacer, pero no me tocará, y no me importa porque seguiré luchando a brazo partido por conseguir lo que quiero hasta mi último día.

Balance del Año

Publicado el 20 de Diciembre de 2005 a las 21:49

Según los médicos especializados en enfermos terminales, parece ser que en los últimos compases de la vida, todos los que van a morir realizan un balance de la misma.

En una empresa se realiza un balance de la misma todos los años, e incluso varias veces al año, con el objetivo de conocer el estado de la empresa y llevar a cabo las acciones oportunas en caso de que el estado no sea favorable.

A nosotros, como personas ¿no nos sería beneficioso realizar también un balance anual? ¿por que hay que esperar al final de la vida para realizar un balance de la misma? ¿servirá entonces de algo?

En las empresas el balance se realiza mediante los famosos Activo (lo que tienes) y Pasivo (lo que debes). Aunque es complicado encuadrar cada cosa en su lugar correspondiente antendiendo a los conceptos de Activo y Pasivo, voy a intentar estudiar como se utilizarían en el balance de una vida en un momento determinado.

Por ejemplo, si tuviera una casa, lo mas probable es que le debiera mucho dinero al banco, para pagar ese dinero necesitaría trabajar, y para trabajar necesitaría tiempo. O sea, en el “Activo” irá el piso y en el “Pasivo” el tiempo que tengo que trabajar para pagar el piso ¿30? ¿35? ¿40 años?. Suena duro, pero si viviera felizmente en el piso seguramente no importaría.

Las cosas pequeñas son menos traumáticas, por ejemplo yo tengo un ordenador desde hace unos años que para mi es muy valioso y ya lo pagué, por lo que no debo nada por él mas que la corriente eléctrica que gasta.

No tengo coche, lo liquidé a mediados de año así que tampoco debo nada por él.

La familia y amigos también entran aquí, yo les debo a mis amigos mi amistad y dedicación en la medida que puedo. A mi familia les debo mi afecto y atención y además en concreto a mis padres les debo mucho más, porque si algún día llego a ser algo, será gracias a ellos.

Tengo trabajo, que me proporciona dinero y experiencia. Por el trabajo que tengo debo entre 8 y 10 horas diarias directas, otras 3 o 4 indirectas, estar lejos de amigos y familia, también debo dinero para el alojamiento, alimentación y desplazamientos. Las horas de tiempo que me quedan no son apenas aprovechables nada mas que para descansar por lo que también las pongo en esta cuenta.

Me dejo cosas pero este es un poco mi balance actual. No me parece muy favorable y si que veo cosas que cambiar.

¿Te atreves con tu balance? :o)

Abre los Ojos Hombre Bala

Publicado el 5 de Diciembre de 2005 a las 22:21

El hombre bala, cuando sale despedido del cañón soporta una aceleración de unas 9G, llega a 0G en el punto más alto del arco y al contacto con la red o donde quiera que caiga vuelve a una aceleración de 12G. Un avión a reacción volando por debajo de Match soporta unos 3G en la aceleración.

Que valiente y que fuerte es el hombre bala, pero ¿cuanto aguantará su cuerpo?, ¿que pasa si no aterriza en la red?, ¿que pasa si la explosión es demasiado fuerte? y sobre todo ¿que puede impulsar a una persona a arriesgar su vida de esa manera? ¿Dinero, reconocmiento, demostrar su fuerza, su valor … ?

Esta reflexión viene dada porque hay personas, que en su vida diaria son “hombres bala” o “mujeres bala”, no por ser disparados desde un cañon sino porque por motivos vanales como querer demostrar o querer ser reconocidos pagan un precio excesivo que no es en absoluto justo, y puede que estén perdiendo sin sentido parte de sus años, su vida y su felicidad.

Una persona puede demostrar ser súmamente fuerte al intentar romper un árbol a cabezazos, pero, el riesgo de abrise la cabeza es un precio demasiado alto.

Tanto el hombre bala como el hombre que rompe árboles a cabezazos tienen otros caminos para realizarse sin pagar un precio tan elevado, pero tal vez la misma voluntad que les impulsa, les hace a la vez ciegos.

De un tiempo a esta parte.

Publicado el 2 de Diciembre de 2005 a las 22:32

De un tiempo a esta parte están cambiando muchas cosas y no sé si es que están cambiando en mi entorno realmente de manera general, o si soy yo el que estoy cambiando y me hacen percibir el entorno de manera diferente a la que lo hacía antes.

De un tiempo a esta parte, tengo 25 años, y desde que los cumplí, vuelvo a leer libros, vuelvo a pensar cuando leo, vuelvo a hacerme preguntas, vuelvo a plantearme cosas, vuevo a tener ilusiones, vuelvo atrás en el tiempo, vuelvo a sentirme jóven, vuelve a despertar el “yo” dormido.

De un tiempo a esta parte, me gusta saber de los míos, me gusta pensar en los míos, me gusta leer sus mails, me gusta ver nuestras fotos juntos, me gusta cuando hablo con ellos, me gusta que estén bién, porque no son perfectos, pero son míos, y ten cuidado y no les hagas daño, porque aunque no sea violento, te arranco la cabeza.

De un tiempo a esta parte, puede que no tenga muchas cosas, pero no pasa nada, está bién porque así tengo menos cosas de las que preocuparme.

De un tiempo a esta parte, voy arrojando por la borda cosas del ayer que no son mas que un lastre, porque así me muevo mas rápido y hago sitio para nuevas cosas.

De un tiempo a esta parte, si me miras a los ojos de frente, ves mi alma, porque me he vuelto transparente.

De un tiempo a esta parte, he cambiado mi vocabulario, y he borrado palabras y expresiones y he incorporado otras nuevas. Por ejemplo: he borrado “algún día” y he incorporado “todo está bién”. Así día a día, y según transcurre mi vida, voy cambiando las palabras que no me gustan por otras que sí.

De un tiempo a esta parte sé escuchar mas allá de las palabras, sé comprender el significado de un gesto, sé cuando necesitas ayuda, sé cuando te estás intentado aprovechar de mí y sé que por mucho que sepa hacer nunca sabré reaccionar de la manera perfecta, pero sé que lo intentaré.

De un tiempo a esta parte, escribo aquí para ser transparente también para los que no puedo mirar de frente a los ojos.

De un tiempo a esta parte, cuando escribo aquí pienso en la gente que está leyendo lo que escribo y me intento imaginar sus caras. Esto para la gente que conozco, aunque también pienso en los que no conozco, pienso como serán, aunque no mucho tampoco, porque en ese momento para mi no existen.

De un tiempo a esta parte estoy mas vivo.

El Elefante Encadenado

Publicado el 30 de Noviembre de 2005 a las 1:02

Hoy he leido el siguiente relato de Jore Bucay y me ha gustado.

Uno de los libros que tengo pendientes de leer es “Déjame que te Cuente” de Jorge Bucay y leer el siguiente relato me hace intuir que me gustará.

Si este fin de semana tengo tiempo, iré al Fnac de Plaza de Cataluña a comprarlo.

El Elefante Encadenado

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos,y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños. Durante la función, la enorme bestía hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerza descomunales… Pero despuésde la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?.
¿Por qué no huye?.
Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante… Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?”.
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca…
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

“El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño”.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro… Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa, porque, pobre, cree que no puede.

Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.

Vivimos pensando que “no podemos” hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos.
Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.

Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.

Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: “No puedo y nunca podré”.

Ésto es lo que te pasa, vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en tí, que no pudo.

Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón… ¡¡¡Todo tu corazón!!!.

JORGE BUCAY.

El Burro del Pozo

Publicado el 27 de Noviembre de 2005 a las 23:25

Un día, el burro de un campesino se cayó a un pozo.
El animal lloró fuertemente por horas,
mientras el campesino trataba de sacarlo sin éxito.

Finalmente el campesino decidió que el animal ya estaba viejo,
el pozo estaba seco, y necesitaba ser tapado de todas formas
y que realmente no valía la pena sacar el burro.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarlo.
Todos tomaron una pala y empezaron a tirar tierra al pozo.
El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando
y lloró desconsoladamente.

Luego, para la sorpresa de todos, se tranquilizó.
Después de unas cuantas paladas de tierra,
el campesino finalmente miró al fondo del pozo
y se sorprendió de lo que vio.

Con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble.
Se sacudía la tierra y daba un paso hacia arriba, mientras los
vecinos seguían echando tierra encima del animal,
él sacudía y daba un paso hacia arriba.

Pronto todo el mundo vio sorprendido como el
burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima
del borde y salió trotando.

La vida va a echarte tierra, todo tipo de tierra. El
truco para salirse del pozo es sacudírsela y dar un
paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas
es un escalón hacia arriba.